Precaución

Doquiera se moviera en la ciudad su cabeza planeaba la fuga a las alturas; prestaba atención a la estructura del edificio de turno y a las puertas de salida con que contaba; sacaba la cuenta de los minutos que demoraría

Precaución

Doquiera se moviera en la ciudad su cabeza planeaba la fuga a las alturas; prestaba atención a la estructura del edificio de turno y a las puertas de salida con que contaba; sacaba la cuenta de los minutos que demoraría

Hibernar

El invierno me inactiva. Como a las tortugas. Si pudiera hibernar como ellas, lo haría aunque fuese sólo por un par de semanas. A veces, escribir es como hibernar. Uno se mantiene en status quo mientras llena la página de

Hibernar

El invierno me inactiva. Como a las tortugas. Si pudiera hibernar como ellas, lo haría aunque fuese sólo por un par de semanas. A veces, escribir es como hibernar. Uno se mantiene en status quo mientras llena la página de

El mapa

Dibuja un mapa del barrio en sus sueños que es diferente al real, las calles son más curvas, el mar está más cerca; la carretera, a los pies del cerro, corre en dirección contraria como en un espejo, y más

El mapa

Dibuja un mapa del barrio en sus sueños que es diferente al real, las calles son más curvas, el mar está más cerca; la carretera, a los pies del cerro, corre en dirección contraria como en un espejo, y más

Constante

Un gato en la ventana. No es la Kitty, no es la Mimí. Otros tiempos, otros gatos, pero ella sigue siendo la misma.

Constante

Un gato en la ventana. No es la Kitty, no es la Mimí. Otros tiempos, otros gatos, pero ella sigue siendo la misma.

El cuarto

Cuando iba de visita a la casa que fue de la abuela, ocupaba la habitación al final del pasillo. Había libros inútiles por todas partes y el polvo en las sábanas picaba la piel.

El cuarto

Cuando iba de visita a la casa que fue de la abuela, ocupaba la habitación al final del pasillo. Había libros inútiles por todas partes y el polvo en las sábanas picaba la piel.

Diógenes

Mi papá y yo tenemos el gen de Diógenes. Lucho todos los días contra él. A veces gano, otras caigo en la derrota miserablemente. Yo tengo más éxito que mi papá. Mi hermana echa a la basura todo lo que

Diógenes

Mi papá y yo tenemos el gen de Diógenes. Lucho todos los días contra él. A veces gano, otras caigo en la derrota miserablemente. Yo tengo más éxito que mi papá. Mi hermana echa a la basura todo lo que

Invierno

Yo no sé de las terribles tormentas de las que habla mi hermana. Para mí los inviernos eran la lluvia cubriendo el patio y los árboles bailando al son del viento; el olor a tierra mojada, el gorro y la

Invierno

Yo no sé de las terribles tormentas de las que habla mi hermana. Para mí los inviernos eran la lluvia cubriendo el patio y los árboles bailando al son del viento; el olor a tierra mojada, el gorro y la

Noche oscura

Como quiera que nos comportáramos en su presencia, Berta nunca había perdido la sonrisa hasta esa noche. La ciudad aún brillaba allá arriba, pero por razones distintas. Teníamos la esperanza de que con las luces apagadas nadie notase que había

Noche oscura

Como quiera que nos comportáramos en su presencia, Berta nunca había perdido la sonrisa hasta esa noche. La ciudad aún brillaba allá arriba, pero por razones distintas. Teníamos la esperanza de que con las luces apagadas nadie notase que había

Delirio

Veo escenas horribles de hombres atrapados en sectas cuyos miembros quieren arrancarles la piel y pasarlos por fuego. Llego hasta el umbral de la cocina y declaro: “Me siento mal”. Tengo fiebre. ¿Qué otra cosa podría provocar tales visiones sino

Delirio

Veo escenas horribles de hombres atrapados en sectas cuyos miembros quieren arrancarles la piel y pasarlos por fuego. Llego hasta el umbral de la cocina y declaro: “Me siento mal”. Tengo fiebre. ¿Qué otra cosa podría provocar tales visiones sino

El gato

Es un gato como mágico; miras y no está; vuelves a mirar y lo encuentras echado en la banca, donde antes no estaba, como un sultán en espera de ser alimentado.

El gato

Es un gato como mágico; miras y no está; vuelves a mirar y lo encuentras echado en la banca, donde antes no estaba, como un sultán en espera de ser alimentado.

Cómo crear un mundo ficticio

Es parte de los videos del canal TED. Tiene subtítulos en español, hay que activarlos.    

Cómo crear un mundo ficticio

Es parte de los videos del canal TED. Tiene subtítulos en español, hay que activarlos.    

la historia del amor

Este es un libro, una autora, que descubrí recientemente. Maravilloso. Los dos. “Aprendió a vivir con la verdad. No a aceptarla, sino a vivir con ella. Era como vivir con un elefante. Pero su habitación era muy pequeña, y cada

la historia del amor

Este es un libro, una autora, que descubrí recientemente. Maravilloso. Los dos. “Aprendió a vivir con la verdad. No a aceptarla, sino a vivir con ella. Era como vivir con un elefante. Pero su habitación era muy pequeña, y cada

extravío

A veces hace preguntas raras. Ella aún le tiene paciencia suficiente para contestárselas. La ve atascarse en las palabras, buscarlas en algún punto en el espacio por sobre su cabeza, tratando de explicar aquello que la atormenta por dentro.

extravío

A veces hace preguntas raras. Ella aún le tiene paciencia suficiente para contestárselas. La ve atascarse en las palabras, buscarlas en algún punto en el espacio por sobre su cabeza, tratando de explicar aquello que la atormenta por dentro.

mar

Sube al bus y se instala en la ventana, siempre al lado de la ventana, para mirar el mar que ha visto millones de veces desde que nació y aún atrapa su mirada, sea gris, azul o brillante verde, turquesa

mar

Sube al bus y se instala en la ventana, siempre al lado de la ventana, para mirar el mar que ha visto millones de veces desde que nació y aún atrapa su mirada, sea gris, azul o brillante verde, turquesa

Perseverancia

Y entonces llora porque no lo aguanta. Llora porque queda al descubierto de los demás y no sabe cómo protegerse. Y por eso a veces quisiera morir, aunque otras no, sólo disfrutar lo que le queda e intentarlo de nuevo.

Perseverancia

Y entonces llora porque no lo aguanta. Llora porque queda al descubierto de los demás y no sabe cómo protegerse. Y por eso a veces quisiera morir, aunque otras no, sólo disfrutar lo que le queda e intentarlo de nuevo.

¡Me han comentado!

¡Qué emoción! He sido reseñada en el sitio “Amazing Stories” por Tanya Tynjälä. Tanya es, en palabras de Marcelo Novoa, mi editor, “una figura clave internacional dedicada al rescate de las nuevas obras del fantástico latinoamericano”. Ha seguido estudios de

¡Me han comentado!

¡Qué emoción! He sido reseñada en el sitio “Amazing Stories” por Tanya Tynjälä. Tanya es, en palabras de Marcelo Novoa, mi editor, “una figura clave internacional dedicada al rescate de las nuevas obras del fantástico latinoamericano”. Ha seguido estudios de

El vestido rojo.

Se sentaba desmañada al sol en la tumbona, enfundada en el vestido rojo que la agraciaba de joven y que ahora no le hace ningún favor, frente a la vieja casa familiar que no resiste más remache y se cae

El vestido rojo.

Se sentaba desmañada al sol en la tumbona, enfundada en el vestido rojo que la agraciaba de joven y que ahora no le hace ningún favor, frente a la vieja casa familiar que no resiste más remache y se cae

Dulces en el cine

Aún tengo recuerdos de cuando íbamos a ver películas en horario de matiné al teatro Metro que nos recibía con su decoración Art Decó, la confitería con los estantes llenos de dulces y su mesón curvo de madera maciza y

Dulces en el cine

Aún tengo recuerdos de cuando íbamos a ver películas en horario de matiné al teatro Metro que nos recibía con su decoración Art Decó, la confitería con los estantes llenos de dulces y su mesón curvo de madera maciza y

El calendario

“¿Hoy es miércoles?”, pregunto nuevamente. Quizás si pregunto lo suficiente, la semana se alargará un poco más.

El calendario

“¿Hoy es miércoles?”, pregunto nuevamente. Quizás si pregunto lo suficiente, la semana se alargará un poco más.

Y el día llegó

El 21 de abril, como lo había publicado en un post anterior, fue la presentación de mi libro “La Pena y otras historias de redención”. Fue una tarde memorable donde los nervios se apaciguaron poco a poco en gran parte

Y el día llegó

El 21 de abril, como lo había publicado en un post anterior, fue la presentación de mi libro “La Pena y otras historias de redención”. Fue una tarde memorable donde los nervios se apaciguaron poco a poco en gran parte