No es obsesión

Puede parecer que estoy obsesionada con Graham Greene pero ha sido todo un descubrimiento. Ambos detestamos los clásicos, a James Joyce con su Ulises, preferimos a un buen narrador antes que a un buen literato; ambos sufrimos de una escolaridad no muy afortunada, depresión en la adolescencia, un constante deseo de escapar durante toda la vida; el hábito de escribir en una libreta los sueños de la noche y una gran curiosidad por el proceso final de la muerte. El día que me llegue la hora espero tener una libreta y un lápiz a la mano para describir la experiencia.

Palabras de un enamorado

Esto no lo leí sino que lo escuché en un documental sobre Graham Greene que ví ayer en el canal de Film & Arts. Son palabras dedicadas a la mujer que le robó el corazón por gran parte de su vida, Catherine Walston. Más allá de lo inapropiado de su relación, son palabras desde las entrañas, sin filtro y quizás por ello, bellas.

“No puedo vivir sin verte. Te has hecho astillas en mi corazón y los cirujanos son inútiles” (Graham Greene)

Ya sé, es corta y quizás no a todos les parezca como a mí. Anyway, me encanta como escribía este hombre.

El americano impasible

“Había un gran espejo que decía misteriosamente Café de la Pair; quizá había ido a parar por accidente entre el hierro viejo. Yo también sentía que había ido a parar allí por error”.

Graham Greene, El Americano Impasible, pág. 167.

Greene

“Me tendió la pipa y meneó la cabeza. Cuando hube aspirado el opio, su presencia o su ausencia dejaron de importarme demasiado”.

Graham Greene, El Americano Impasible, pág. 17.

Fuong

“- ¿Todavía está enamorado de ti, Fuong? – acostarse con una anamita es como acostarse con un pájaro; gorjean y cantan sobre la almohada. En otra época me había parecido que ninguna voz cantaba como la de Fuong. Estiré la mano y le toqué el brazo; también sus huesos eran frágiles, como los de un pájaro. – ¿Lo está?”

Graham Greene, El Americano Impasible, pág. 15.