Delirio

Veo escenas horribles de hombres atrapados en sectas cuyos miembros quieren arrancarles la piel y pasarlos por fuego. Llego hasta el umbral de la cocina y declaro: “Me siento mal”. Tengo fiebre. ¿Qué otra cosa podría provocar tales visiones sino la fiebre? O quizás se debe a que ya no duermo con la Biblia bajo la palma de mi mano. Hay termitas trabajando en mi muralla. Las escucho. No se han marchado a pesar del esqueleto metálico que le colocamos a mi habitación el verano pasado y el concreto que le echamos encima. Tal vez se quedan por mí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: