Entradas etiquetadas: cortitos

El calendario

“¿Hoy es miércoles?”, pregunto nuevamente. Quizás si pregunto lo suficiente, la semana se alargará un poco más.

El calendario

“¿Hoy es miércoles?”, pregunto nuevamente. Quizás si pregunto lo suficiente, la semana se alargará un poco más.

La invasión

El asunto es que las arañas han regresado. De nuevo. Y quizá esta vez no quieran marcharse.

La invasión

El asunto es que las arañas han regresado. De nuevo. Y quizá esta vez no quieran marcharse.

Bilocación

Mamá se veía cansada en la cocina cuando me ordenó ir por la leche al establo. También estaba cansada allí.

Bilocación

Mamá se veía cansada en la cocina cuando me ordenó ir por la leche al establo. También estaba cansada allí.

No estoy enamorada

No es una idea profunda y romántica. Es sólo que cuando veo a su hijo, el mayor, se me revuelven las hormonas. Serán sus piernas arqueadas tal vez, o su cabello negro con patillas entrecanas o el hecho de que

No estoy enamorada

No es una idea profunda y romántica. Es sólo que cuando veo a su hijo, el mayor, se me revuelven las hormonas. Serán sus piernas arqueadas tal vez, o su cabello negro con patillas entrecanas o el hecho de que

¿Será así?

Cuando yo sea viejita ¿calzaré zapatones de cordones y me pondré medias pantys gruesas en plena primavera? ¿y me quedaré dormida en el sillón leyendo el diario que luego mis sobrinos retirarán con sigilo de sobre mis faldas sin que

¿Será así?

Cuando yo sea viejita ¿calzaré zapatones de cordones y me pondré medias pantys gruesas en plena primavera? ¿y me quedaré dormida en el sillón leyendo el diario que luego mis sobrinos retirarán con sigilo de sobre mis faldas sin que

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

Hábito

Tres cosas no podía olvidar y las chequeaba cada mañana: las llaves, el celular, el reloj.

Hábito

Tres cosas no podía olvidar y las chequeaba cada mañana: las llaves, el celular, el reloj.

El dolor

La pena duele tanto que rompe las paredes del estómago, atraviesa la espina y aparece en la espalda, bajo los omóplatos, obligando a caminar encorvado.

El dolor

La pena duele tanto que rompe las paredes del estómago, atraviesa la espina y aparece en la espalda, bajo los omóplatos, obligando a caminar encorvado.

Ceguera

Estaba segura de que, a pesar de tenerla frente a frente, su amiga no vería en ella, a través de la niebla de sus cataratas, los ojos humedecidos por la pena.

Ceguera

Estaba segura de que, a pesar de tenerla frente a frente, su amiga no vería en ella, a través de la niebla de sus cataratas, los ojos humedecidos por la pena.

Carácter

Era apenas un pendejo de siete años pero cuando se enojaba llamaba “señora” a su mamá.

Carácter

Era apenas un pendejo de siete años pero cuando se enojaba llamaba “señora” a su mamá.

Bichos

La primera vez que vio un bicho, no supo que lo era hasta meses después cuando alguien se lo explicó. Parecía una criatura sacada de esas antiguas películas de ciencia ficción que pasaban en la televisión abierta cuando ella era

Bichos

La primera vez que vio un bicho, no supo que lo era hasta meses después cuando alguien se lo explicó. Parecía una criatura sacada de esas antiguas películas de ciencia ficción que pasaban en la televisión abierta cuando ella era

Escribir es egoísta

Entre alimentar las mascotas, cocinar y limpiar la cocina, queda poco tiempo para sentarse a escribir tres horas al día. El escribir es un oficio egoísta. Virginia Woolf decía que era necesario hacerse de la pensión heredada de una difunta

Escribir es egoísta

Entre alimentar las mascotas, cocinar y limpiar la cocina, queda poco tiempo para sentarse a escribir tres horas al día. El escribir es un oficio egoísta. Virginia Woolf decía que era necesario hacerse de la pensión heredada de una difunta

La casa

La casa de la tía de Sybella no asusta porque ocurran allí cosas extrañas tales como sillas que se corren o lámparas que se caen, sino porque hubo un tiempo en que sus habitaciones se llenaban de voces, carreras infantiles,

La casa

La casa de la tía de Sybella no asusta porque ocurran allí cosas extrañas tales como sillas que se corren o lámparas que se caen, sino porque hubo un tiempo en que sus habitaciones se llenaban de voces, carreras infantiles,

Fe

¿Cómo es que sucede el misterio precioso de la fe? A algunos los alcanza en el camino de la vida, apenas perceptible hasta que ya es demasiado tarde para ser desarraigada. Otros se tropiezan con ella y caen del caballo

Fe

¿Cómo es que sucede el misterio precioso de la fe? A algunos los alcanza en el camino de la vida, apenas perceptible hasta que ya es demasiado tarde para ser desarraigada. Otros se tropiezan con ella y caen del caballo

El olvido

Últimamente olvidaba todo. Y esas frases con las que solía jugar en su mente para su goce literario, aquellas floribundas sentencias que solía hilvanar, se diluían ahora mucho antes de que lograra vaciarlas al portátil. No conocía la causa. No

El olvido

Últimamente olvidaba todo. Y esas frases con las que solía jugar en su mente para su goce literario, aquellas floribundas sentencias que solía hilvanar, se diluían ahora mucho antes de que lograra vaciarlas al portátil. No conocía la causa. No

El lago

Apareció un charco en el terreno después de la lluvia, pero para los niños no era sino un lago que miraban con asombro preguntándose cómo era posible, quién lo había puesto allí durante la noche. No les correspondía a ellos

El lago

Apareció un charco en el terreno después de la lluvia, pero para los niños no era sino un lago que miraban con asombro preguntándose cómo era posible, quién lo había puesto allí durante la noche. No les correspondía a ellos

El pingüino

Nunca se supo si Jacqueline Silva, del segundo grado en la escuela básica del barrio, tenía en realidad un pingüino viviendo en la tina de su baño. Era un secreto a voces dentro del salón de clases a pesar de

El pingüino

Nunca se supo si Jacqueline Silva, del segundo grado en la escuela básica del barrio, tenía en realidad un pingüino viviendo en la tina de su baño. Era un secreto a voces dentro del salón de clases a pesar de

Santidad

El carisma no significaba santidad y ella lo sabía. Detestaba el halo de virtud que la gente solía colgarle siendo que ella conocía la verdad. Gastaba mucho tiempo y aliento en tratar de no mentir, en dejar claro el asunto

Santidad

El carisma no significaba santidad y ella lo sabía. Detestaba el halo de virtud que la gente solía colgarle siendo que ella conocía la verdad. Gastaba mucho tiempo y aliento en tratar de no mentir, en dejar claro el asunto

Los mayores

Mientras sostiene el pie sobre la toalla listo para ser secado, la imagen de Jesucristo con un delantal a la cintura, sentado en un banquillo esperando los pies de sus discípulos, acude a su memoria. Pero no es un discípulo

Los mayores

Mientras sostiene el pie sobre la toalla listo para ser secado, la imagen de Jesucristo con un delantal a la cintura, sentado en un banquillo esperando los pies de sus discípulos, acude a su memoria. Pero no es un discípulo

Pensamientos paralelos.

Va camino a Santiago para tomar el vuelo al norte y mientras su hermana le habla sobre hostales en San Pedro de Atacama, ella no puede dejar de pensar en que no quiere que Gisella, su amiga, se muera y

Pensamientos paralelos.

Va camino a Santiago para tomar el vuelo al norte y mientras su hermana le habla sobre hostales en San Pedro de Atacama, ella no puede dejar de pensar en que no quiere que Gisella, su amiga, se muera y