Entradas etiquetadas: reflexión

No es obsesión

Puede parecer que estoy obsesionada con Graham Greene pero ha sido todo un descubrimiento. Ambos detestamos los clásicos, a James Joyce con su Ulises, preferimos a un buen narrador antes que a un buen literato; ambos sufrimos de una escolaridad

No es obsesión

Puede parecer que estoy obsesionada con Graham Greene pero ha sido todo un descubrimiento. Ambos detestamos los clásicos, a James Joyce con su Ulises, preferimos a un buen narrador antes que a un buen literato; ambos sufrimos de una escolaridad

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

Escribir es egoísta

Entre alimentar las mascotas, cocinar y limpiar la cocina, queda poco tiempo para sentarse a escribir tres horas al día. El escribir es un oficio egoísta. Virginia Woolf decía que era necesario hacerse de la pensión heredada de una difunta

Escribir es egoísta

Entre alimentar las mascotas, cocinar y limpiar la cocina, queda poco tiempo para sentarse a escribir tres horas al día. El escribir es un oficio egoísta. Virginia Woolf decía que era necesario hacerse de la pensión heredada de una difunta

Fe

¿Cómo es que sucede el misterio precioso de la fe? A algunos los alcanza en el camino de la vida, apenas perceptible hasta que ya es demasiado tarde para ser desarraigada. Otros se tropiezan con ella y caen del caballo

Fe

¿Cómo es que sucede el misterio precioso de la fe? A algunos los alcanza en el camino de la vida, apenas perceptible hasta que ya es demasiado tarde para ser desarraigada. Otros se tropiezan con ella y caen del caballo

Gatos

Verás, los gatos son reaccionarios. Responden al estímulo que se les da: si los amas, te amarán; si los odias, se orinarán sobre ti, salvo honrosas excepciones que se conforman con actuar de acuerdo a la absurda fidelidad de los

Gatos

Verás, los gatos son reaccionarios. Responden al estímulo que se les da: si los amas, te amarán; si los odias, se orinarán sobre ti, salvo honrosas excepciones que se conforman con actuar de acuerdo a la absurda fidelidad de los