Entradas etiquetadas: my own texts

La tormenta

Es un día extraño. La electricidad eriza la piel. Después de tres horas y media de una noche en que el cielo se ha rasgado en relámpagos, vamos a enterrar a la esposa del diácono. Anuncios

La tormenta

Es un día extraño. La electricidad eriza la piel. Después de tres horas y media de una noche en que el cielo se ha rasgado en relámpagos, vamos a enterrar a la esposa del diácono.

Tump tump

En un buen día se puede escuchar el tump tump de las lagartijas cayendo desde las ramas del damasco sobre las planchas del techo en busca del calor del sol.

Tump tump

En un buen día se puede escuchar el tump tump de las lagartijas cayendo desde las ramas del damasco sobre las planchas del techo en busca del calor del sol.

Inconsciencia

Me acuerdo de Tanya que tenía ojos achinados y le faltaban algunas chauchas para el peso. Sus dedos eran cortos, cilíndricos, gruesos. Con ella me lancé calle abajo atravesando la avenida Viña del Mar en el asiento trasero de su

Inconsciencia

Me acuerdo de Tanya que tenía ojos achinados y le faltaban algunas chauchas para el peso. Sus dedos eran cortos, cilíndricos, gruesos. Con ella me lancé calle abajo atravesando la avenida Viña del Mar en el asiento trasero de su

Agua

Al contrario de mi hermana que cree en fuerzas ocultas dentro de un vaso de agua en la mesita de noche, a mí sólo me mueve la sed.

Agua

Al contrario de mi hermana que cree en fuerzas ocultas dentro de un vaso de agua en la mesita de noche, a mí sólo me mueve la sed.

Cariño

El balde huele mal, pero no puede hacerse de otro. Huele a rancio. Demasiado tiempo lavando en él las mantas de su creatura, herencia de su madre y de su abuela. Tenía 120 años y la inteligencia de un crío

Cariño

El balde huele mal, pero no puede hacerse de otro. Huele a rancio. Demasiado tiempo lavando en él las mantas de su creatura, herencia de su madre y de su abuela. Tenía 120 años y la inteligencia de un crío

El reloj

Usaba un reloj a cuerda que pidió para su cumpleaños. A veces olvidaba darle vueltas a la manillita y debía ponerlo a la hora según la posición del sol y luego esperar el paso de algún peregrino para comprobar que

El reloj

Usaba un reloj a cuerda que pidió para su cumpleaños. A veces olvidaba darle vueltas a la manillita y debía ponerlo a la hora según la posición del sol y luego esperar el paso de algún peregrino para comprobar que

Precaución

Doquiera se moviera en la ciudad su cabeza planeaba la fuga a las alturas; prestaba atención a la estructura del edificio de turno y a las puertas de salida con que contaba; sacaba la cuenta de los minutos que demoraría

Precaución

Doquiera se moviera en la ciudad su cabeza planeaba la fuga a las alturas; prestaba atención a la estructura del edificio de turno y a las puertas de salida con que contaba; sacaba la cuenta de los minutos que demoraría

Hibernar

El invierno me inactiva. Como a las tortugas. Si pudiera hibernar como ellas, lo haría aunque fuese sólo por un par de semanas. A veces, escribir es como hibernar. Uno se mantiene en status quo mientras llena la página de

Hibernar

El invierno me inactiva. Como a las tortugas. Si pudiera hibernar como ellas, lo haría aunque fuese sólo por un par de semanas. A veces, escribir es como hibernar. Uno se mantiene en status quo mientras llena la página de

Constante

Un gato en la ventana. No es la Kitty, no es la Mimí. Otros tiempos, otros gatos, pero ella sigue siendo la misma.

Constante

Un gato en la ventana. No es la Kitty, no es la Mimí. Otros tiempos, otros gatos, pero ella sigue siendo la misma.

El cuarto

Cuando iba de visita a la casa que fue de la abuela, ocupaba la habitación al final del pasillo. Había libros inútiles por todas partes y el polvo en las sábanas picaba la piel.

El cuarto

Cuando iba de visita a la casa que fue de la abuela, ocupaba la habitación al final del pasillo. Había libros inútiles por todas partes y el polvo en las sábanas picaba la piel.

Noche oscura

Como quiera que nos comportáramos en su presencia, Berta nunca había perdido la sonrisa hasta esa noche. La ciudad aún brillaba allá arriba, pero por razones distintas. Teníamos la esperanza de que con las luces apagadas nadie notase que había

Noche oscura

Como quiera que nos comportáramos en su presencia, Berta nunca había perdido la sonrisa hasta esa noche. La ciudad aún brillaba allá arriba, pero por razones distintas. Teníamos la esperanza de que con las luces apagadas nadie notase que había

El vestido rojo.

Se sentaba desmañada al sol en la tumbona, enfundada en el vestido rojo que la agraciaba de joven y que ahora no le hace ningún favor, frente a la vieja casa familiar que no resiste más remache y se cae

El vestido rojo.

Se sentaba desmañada al sol en la tumbona, enfundada en el vestido rojo que la agraciaba de joven y que ahora no le hace ningún favor, frente a la vieja casa familiar que no resiste más remache y se cae

El calendario

“¿Hoy es miércoles?”, pregunto nuevamente. Quizás si pregunto lo suficiente, la semana se alargará un poco más.

El calendario

“¿Hoy es miércoles?”, pregunto nuevamente. Quizás si pregunto lo suficiente, la semana se alargará un poco más.

Y el día llegó

El 21 de abril, como lo había publicado en un post anterior, fue la presentación de mi libro “La Pena y otras historias de redención”. Fue una tarde memorable donde los nervios se apaciguaron poco a poco en gran parte

Y el día llegó

El 21 de abril, como lo había publicado en un post anterior, fue la presentación de mi libro “La Pena y otras historias de redención”. Fue una tarde memorable donde los nervios se apaciguaron poco a poco en gran parte

La invasión

El asunto es que las arañas han regresado. De nuevo. Y quizá esta vez no quieran marcharse.

La invasión

El asunto es que las arañas han regresado. De nuevo. Y quizá esta vez no quieran marcharse.

Bilocación

Mamá se veía cansada en la cocina cuando me ordenó ir por la leche al establo. También estaba cansada allí.

Bilocación

Mamá se veía cansada en la cocina cuando me ordenó ir por la leche al establo. También estaba cansada allí.

No estoy enamorada

No es una idea profunda y romántica. Es sólo que cuando veo a su hijo, el mayor, se me revuelven las hormonas. Serán sus piernas arqueadas tal vez, o su cabello negro con patillas entrecanas o el hecho de que

No estoy enamorada

No es una idea profunda y romántica. Es sólo que cuando veo a su hijo, el mayor, se me revuelven las hormonas. Serán sus piernas arqueadas tal vez, o su cabello negro con patillas entrecanas o el hecho de que

¿Será así?

Cuando yo sea viejita ¿calzaré zapatones de cordones y me pondré medias pantys gruesas en plena primavera? ¿y me quedaré dormida en el sillón leyendo el diario que luego mis sobrinos retirarán con sigilo de sobre mis faldas sin que

¿Será así?

Cuando yo sea viejita ¿calzaré zapatones de cordones y me pondré medias pantys gruesas en plena primavera? ¿y me quedaré dormida en el sillón leyendo el diario que luego mis sobrinos retirarán con sigilo de sobre mis faldas sin que

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

Hábito

Tres cosas no podía olvidar y las chequeaba cada mañana: las llaves, el celular, el reloj.

Hábito

Tres cosas no podía olvidar y las chequeaba cada mañana: las llaves, el celular, el reloj.