10 claves para empezar a escribir

Se acabó el miedo a la página en blanco. El periodista, escritor y profesor José Julio Perlado explica sus consejos imprescindibles para el aspirante a escritor. Victoria Gallardo Observación. Para escribir hay que contemplar la realidad desde muchos ángulos, lanzarse

10 claves para empezar a escribir

Se acabó el miedo a la página en blanco. El periodista, escritor y profesor José Julio Perlado explica sus consejos imprescindibles para el aspirante a escritor. Victoria Gallardo Observación. Para escribir hay que contemplar la realidad desde muchos ángulos, lanzarse

No estoy enamorada

No es una idea profunda y romántica. Es sólo que cuando veo a su hijo, el mayor, se me revuelven las hormonas. Serán sus piernas arqueadas tal vez, o su cabello negro con patillas entrecanas o el hecho de que

No estoy enamorada

No es una idea profunda y romántica. Es sólo que cuando veo a su hijo, el mayor, se me revuelven las hormonas. Serán sus piernas arqueadas tal vez, o su cabello negro con patillas entrecanas o el hecho de que

¿Será así?

Cuando yo sea viejita ¿calzaré zapatones de cordones y me pondré medias pantys gruesas en plena primavera? ¿y me quedaré dormida en el sillón leyendo el diario que luego mis sobrinos retirarán con sigilo de sobre mis faldas sin que

¿Será así?

Cuando yo sea viejita ¿calzaré zapatones de cordones y me pondré medias pantys gruesas en plena primavera? ¿y me quedaré dormida en el sillón leyendo el diario que luego mis sobrinos retirarán con sigilo de sobre mis faldas sin que

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

La desvergüenza

Uno llega a cierta edad en que ya puede hacer el ridículo en público y no importarle porque a nadie le interesará.

Hábito

Tres cosas no podía olvidar y las chequeaba cada mañana: las llaves, el celular, el reloj.

Hábito

Tres cosas no podía olvidar y las chequeaba cada mañana: las llaves, el celular, el reloj.

El dolor

La pena duele tanto que rompe las paredes del estómago, atraviesa la espina y aparece en la espalda, bajo los omóplatos, obligando a caminar encorvado.

El dolor

La pena duele tanto que rompe las paredes del estómago, atraviesa la espina y aparece en la espalda, bajo los omóplatos, obligando a caminar encorvado.

Ceguera

Estaba segura de que, a pesar de tenerla frente a frente, su amiga no vería en ella, a través de la niebla de sus cataratas, los ojos humedecidos por la pena.

Ceguera

Estaba segura de que, a pesar de tenerla frente a frente, su amiga no vería en ella, a través de la niebla de sus cataratas, los ojos humedecidos por la pena.

Carácter

Era apenas un pendejo de siete años pero cuando se enojaba llamaba “señora” a su mamá.

Carácter

Era apenas un pendejo de siete años pero cuando se enojaba llamaba “señora” a su mamá.

La Pena ¡en papel!

Ésta es una magnífica noticia, al menos para mí: “La Pena” se publicará en papel bajo el sello de la Editorial Puerto de Escape. Además de los ya incluídos en la edición de Amazon, se le agregarán otros tres relatos,

La Pena ¡en papel!

Ésta es una magnífica noticia, al menos para mí: “La Pena” se publicará en papel bajo el sello de la Editorial Puerto de Escape. Además de los ya incluídos en la edición de Amazon, se le agregarán otros tres relatos,

El viaje del héroe de Joseph Campbell

Una forma fácil y entretenida de entender la teoría de cómo se hace un héroe.

El viaje del héroe de Joseph Campbell

Una forma fácil y entretenida de entender la teoría de cómo se hace un héroe.

Bichos

La primera vez que vio un bicho, no supo que lo era hasta meses después cuando alguien se lo explicó. Parecía una criatura sacada de esas antiguas películas de ciencia ficción que pasaban en la televisión abierta cuando ella era

Bichos

La primera vez que vio un bicho, no supo que lo era hasta meses después cuando alguien se lo explicó. Parecía una criatura sacada de esas antiguas películas de ciencia ficción que pasaban en la televisión abierta cuando ella era

Escribir es egoísta

Entre alimentar las mascotas, cocinar y limpiar la cocina, queda poco tiempo para sentarse a escribir tres horas al día. El escribir es un oficio egoísta. Virginia Woolf decía que era necesario hacerse de la pensión heredada de una difunta

Escribir es egoísta

Entre alimentar las mascotas, cocinar y limpiar la cocina, queda poco tiempo para sentarse a escribir tres horas al día. El escribir es un oficio egoísta. Virginia Woolf decía que era necesario hacerse de la pensión heredada de una difunta

La casa

La casa de la tía de Sybella no asusta porque ocurran allí cosas extrañas tales como sillas que se corren o lámparas que se caen, sino porque hubo un tiempo en que sus habitaciones se llenaban de voces, carreras infantiles,

La casa

La casa de la tía de Sybella no asusta porque ocurran allí cosas extrañas tales como sillas que se corren o lámparas que se caen, sino porque hubo un tiempo en que sus habitaciones se llenaban de voces, carreras infantiles,

Fe

¿Cómo es que sucede el misterio precioso de la fe? A algunos los alcanza en el camino de la vida, apenas perceptible hasta que ya es demasiado tarde para ser desarraigada. Otros se tropiezan con ella y caen del caballo

Fe

¿Cómo es que sucede el misterio precioso de la fe? A algunos los alcanza en el camino de la vida, apenas perceptible hasta que ya es demasiado tarde para ser desarraigada. Otros se tropiezan con ella y caen del caballo

Noticia: ¡Publiqué un libro!

En Amazon Kindle   “Este libro es una colección de cinco cuentos en los cuales el lector podrá enfrentarse a la vida y la muerte, el fracaso y la esperanza, la duda y la convicción, todos ellos conceptos presentes en

Noticia: ¡Publiqué un libro!

En Amazon Kindle   “Este libro es una colección de cinco cuentos en los cuales el lector podrá enfrentarse a la vida y la muerte, el fracaso y la esperanza, la duda y la convicción, todos ellos conceptos presentes en

El olvido

Últimamente olvidaba todo. Y esas frases con las que solía jugar en su mente para su goce literario, aquellas floribundas sentencias que solía hilvanar, se diluían ahora mucho antes de que lograra vaciarlas al portátil. No conocía la causa. No

El olvido

Últimamente olvidaba todo. Y esas frases con las que solía jugar en su mente para su goce literario, aquellas floribundas sentencias que solía hilvanar, se diluían ahora mucho antes de que lograra vaciarlas al portátil. No conocía la causa. No

Palabras de un enamorado

Esto no lo leí sino que lo escuché en un documental sobre Graham Greene que ví ayer en el canal de Film & Arts. Son palabras dedicadas a la mujer que le robó el corazón por gran parte de su

Palabras de un enamorado

Esto no lo leí sino que lo escuché en un documental sobre Graham Greene que ví ayer en el canal de Film & Arts. Son palabras dedicadas a la mujer que le robó el corazón por gran parte de su

¿escritor?

Originalmente publicado en animales con agujeros en la panza:
A mí siempre me ha parecido que un escritor tiene una sensibilidad con un espectro mayor. No sé si este caballero que ha escrito libros y ha recibido muchos reconocimientos, en…

¿escritor?

Originalmente publicado en animales con agujeros en la panza:
A mí siempre me ha parecido que un escritor tiene una sensibilidad con un espectro mayor. No sé si este caballero que ha escrito libros y ha recibido muchos reconocimientos, en…

El lago

Apareció un charco en el terreno después de la lluvia, pero para los niños no era sino un lago que miraban con asombro preguntándose cómo era posible, quién lo había puesto allí durante la noche. No les correspondía a ellos

El lago

Apareció un charco en el terreno después de la lluvia, pero para los niños no era sino un lago que miraban con asombro preguntándose cómo era posible, quién lo había puesto allí durante la noche. No les correspondía a ellos

El americano impasible

“Había un gran espejo que decía misteriosamente Café de la Pair; quizá había ido a parar por accidente entre el hierro viejo. Yo también sentía que había ido a parar allí por error”. Graham Greene, El Americano Impasible, pág. 167.

El americano impasible

“Había un gran espejo que decía misteriosamente Café de la Pair; quizá había ido a parar por accidente entre el hierro viejo. Yo también sentía que había ido a parar allí por error”. Graham Greene, El Americano Impasible, pág. 167.